Defina qué va a publicar, en una frase
La mayoría de las webs de negocio son una de estas cuatro cosas: páginas informativas con un formulario, un sitio con blog, una tienda, o un sitio informativo con correo propio como canal principal. Cada una tiene una exigencia distinta y conviene saber cuál es la suya antes de mirar planes, porque los planes se venden por recursos y no por caso de uso.
Si aún no lo tiene decidido, elija el caso más simple. Ampliar un plan más adelante es sencillo; pagar un año por capacidades que no usa, no se recupera.
Contrate el producto correcto, no el plan más barato
Un proveedor puede vender a la vez hosting compartido genérico, un producto específico de WordPress y un VPS. Se parecen en el precio de entrada y se diferencian en quién hace el trabajo. Si va a usar WordPress, el producto de WordPress administrado normalmente incluye la instalación, las actualizaciones y las copias de seguridad; el plan genérico se lo deja a usted.
Esa diferencia importa más que cualquier cifra de almacenamiento. Un WordPress sin actualizar es el motivo más común de que una web pequeña acabe comprometida, y el proveedor que asume las actualizaciones está resolviendo un riesgo real y recurrente.
- Confirme el nombre exacto del producto en la página de compra, no solo en el comparador.
- Revise qué significa «administrado» en ese producto: actualizaciones, copias, seguridad o solo instalación.
- Si no va a usar WordPress, un plan genérico puede ser más adecuado y más barato.
Los límites del plan que se notan pronto
Los planes de entrada tienen límites razonables para una web pequeña, pero conviene leerlos en lugar de suponerlos. Hay cuatro que se notan antes que el resto: el número de sitios que puede alojar, el límite de visitas mensuales, el almacenamiento y el número de bases de datos. El de visitas es el que más sorpresas causa, porque una campaña puntual puede superarlo.
- Cuántos sitios y cuántos dominios admite el plan.
- Límite de visitas mensuales y qué ocurre exactamente al superarlo.
- Almacenamiento incluido, contando copias de seguridad si se guardan en la misma cuenta.
- Versión de PHP disponible y si puede cambiarla desde el panel.
El correo profesional casi nunca es el mismo producto
Un buzón en su propio dominio se vende a veces incluido en el plan de hosting y a veces como producto aparte, con su propio precio y su propia renovación. Es una de las diferencias de coste que no aparecen en la comparación de planes, y para muchos negocios pequeños el correo es más crítico que la web.
Compruebe también el número de buzones y su tamaño. Si el negocio depende del correo, considérelo una decisión independiente del hosting en lugar de aceptar lo que venga incluido.
Copias de seguridad, y la pregunta que casi nadie hace
Casi todos los planes mencionan copias de seguridad. La pregunta útil no es si existen, sino con qué frecuencia se hacen, cuánto tiempo se conservan y si usted puede restaurarlas por su cuenta sin abrir una incidencia. Una copia que solo el proveedor puede restaurar, en un plazo indeterminado, no es la protección que parece.
La recomendación práctica: además de las copias del proveedor, mantenga una copia propia fuera de esa cuenta. Si la cuenta se suspende o se pierde el acceso, esa copia externa es lo único que sigue estando disponible.
- Frecuencia de las copias y periodo de conservación.
- Si puede restaurar usted mismo desde el panel, y en cuánto tiempo.
- Si la copia incluye la base de datos además de los archivos.
- Dónde va a guardar su propia copia, fuera de la cuenta del proveedor.
Si ya tiene un sitio, la migración es parte del precio
Mover un sitio existente puede estar incluido, tener coste o quedar enteramente de su lado. Antes de contratar, confirme qué incluye la migración, cuánto tarda y si el proveedor la hace por usted. Y planifique el cambio de dominio con antelación: los registros de DNS tardan en propagarse, así que conviene bajar el valor de vida de los registros unos días antes del cambio para que la transición sea rápida.
- Si la migración está incluida, y si cubre el correo además del sitio.
- Quién ejecuta el cambio de DNS y en qué ventana de tiempo.
- Cómo va a comprobar que el sitio nuevo funciona antes de mover el dominio.
El coste real del primer año, y el del segundo
La tarifa destacada suele exigir contratar varios años por adelantado, y la renovación casi siempre es más alta. Para comparar de verdad, calcule dos cifras: el total que paga hoy y el total que pagará al renovar, ambos con impuestos y con los complementos que necesita. La segunda cifra es la que va a vivir con usted.
- Total del primer pago y plazo que lo justifica.
- Precio de renovación del plan y de cada complemento, incluido el dominio.
- Impuestos aplicables a su país y moneda de facturación.
- Plazo de reembolso, para poder salir si el plan no cumple.
El mantenimiento mínimo que no puede delegar
Aunque el proveedor actualice la plataforma, quedan tareas suyas: mantener actualizados los complementos y el tema, retirar los que ya no usa, usar contraseñas únicas con verificación en dos pasos en el panel y en el gestor de contenidos, y comprobar de vez en cuando que el sitio se sirve por HTTPS y que el certificado se renueva.
Son quince minutos al mes. Es la diferencia entre una web que dura años y una que hay que rehacer tras un incidente.
La lista está hecha para llevarla a la página del proveedor
Con estas comprobaciones en mano, la ficha de cada proveedor de esta sección indica qué confirmar en su página antes de contratar, y el enlace lleva directamente a los planes vigentes.
Ver la comparación y las fichas